viernes, enero 13, 2006

No hablan, pero como si lo hicieran

Dicen que los animales no hablan con palabras, pero se les entiende todo. En momentos como el que voy a relatar es cuando uno más ve semejanzas entre la especie humana, presuntamente inteligente, racional y equilibrada, y el resto de los animales de este planeta presuntamente azul. Normalmente las personas funcionamos con una curiosa palanca de acción-reacción en ocasiones sutil y misteriosa, y en nuestra complacencia y suficiencia, a veces tendemos a pensar en nuestras mascotas como simples animales irracionales que sólo comen, duermen y cuya mayor actividad social es salir a la calle a echarse unas caquitas.

No es así... nuestros animales interrelacionan con nosotros de muchas curiosas y sorprendentes formas (léase esto con la mayor de las inocencias posibles, que me conozco al público del blog xD). Pero aún sabiendo esto, y tras muchos años con mi mascota, a veces aún me sorprende. Nunca dudé de su inteligencia, desde luego, ni de su capacidad para socializar su conducta, pero nunca había hecho algo similar.

Como algunos sabéis, este lunes nos iremos a casa de mis padres en Avilés (Asturias) a pasar una semana. Mi padre, tras meses de convalecencia por una hernia de disco, ha recibido el alta, y pese a que le han ofrecido una propuesta de jubilación, el BURRO empezará a trabajar de nuevo de albañil el mismo día en que nosotros llegamos. Lógicamente, ya hemos empezado a hacer la maleta (dicen que los previsores tienen estas cosas, aunque nosotros no solemos ser de esos)... ayer mismo la dejamos a medio hacer. Pues bien, esta mañana, estaba mi novia planchando y juntando la ropa doblada en el sofá, cuando la chucha la mira y se mete con toda su largura en la maleta a medio hacer, como diciendo: "¡¡sí, sí, anda que me vais a dejar en casa mientras vosotros os lo pasáis bien por ahí, malditos, esta vez me lleváis!!"

Lo dicho... no hablan, pero como si lo hicieran... :-O