jueves, abril 14, 2005

Se acabó la obra

El viernes día 8 de abril estará para siempre marcado a fuego en mi calendario personal: fue el día en que acabamos por fin las obras de reforma del piso. Cierto es que hubo un momento en que pensamos que nos habíamos pasado con la cantidad de chapucillas que habíamos pedido a la empresa que nos llevó el tema, porque aquello parecía la obra de la Sagrada Familia, que nunca se acaba.

Para comprender en su justa medida la magnitud del temita hay que empezar por el comienzo, como las grandes historias. Allá por el mes de Julio, mi pichurri y yo firmamos nuestra primera hipoteca a 20 años, lo cual en la zona de Barcelona en la que nos encontramos y en esta época de auge del precio del metro cuadrado, es casi un suicidio. Pero bueno, como somos muy echaos p'lante dijimos: ¡venga, que sólo se vive una vez! Dicho y hecho. Quisimos empezar las obras enseguida, más que nada porque queríamos disponer de nuestro propio santuario... pero no pudo ser, ya que no dejaron el piso libre hasta mediados de septiembre (creo que el rechinar de nuestros dientes en el ínterin lo podía oír cualquiera que tuviésemos cerca).

Llegó septiembre y teníamos un piso sucio como si Atila y toda su cohorte de guerreros, mujeres y súdbitos hubiera acampado allí durante años. Y si se me permite hablar en semejantes términos de nuestro nidito de amor: un poco desconchado y viejo. En fin, ya habíamos decidido hacer reforma lo más rápido posible, y viéndome venir la que se nos venía encima, decidí empezar a contactar con empresas de reforma muy a principios de septiembre. Fue un poco surrealista, la verdad, aunque sólo el comienzo de lo que se nos venía encima. Contacté con cinco o seis, creo recordar. Supongo que tienen mucho trabajo, porque tres de ellas me dijeron que tenían la agenda completa hasta bien entrado el 2005 (al menos fueron sinceras), mientras que el resto quedaron en venir para darnos un presupuesto (tomaron nota de la dirección y todo). Cuando el piso quedó libre, tres semanas después, y harto de esperar, contacté con otra empresa de reformas, cuya comercial me respondió que a mediados de octubre podían comenzar las obras, y que durarían dos meses. Textualmente me dijo que "podréis comer los turrones en el piso, jajajaja". Y encima parecía seria y responsable, y el local estaba muy guapo, lleno de muestras que nos pusieron los dientes largos. ¡Tenemos empresa de reformas! Bueno, en realidad es como la frase "tengo piso": mentira, ¡El banco es quien la tiene y tú la pagas!... pues esto lo mismo, tú no "tienes empresa de reformas", ¡Ella te tiene a tí!.

Además, no sólo a mí me parecían serios, sino que además le comentamos al pater de Sonia el tema y nos dijo que les conocía y que trabajaban bien. El presupuesto que nos dieron nos pareció muy bien, así que les dimos el "sí quiero" e ilusionados al 100% comenzamos la obra (bueno, la comenzaron ellos que para eso les pagamos :P)

Al poco de empezar las obras sucede algo increíble. Dos de las empresas con las que había contactado me llaman y me dicen "sé que hace tiempo que nos llamaste, pero si quieres podemos pasar a hacerte el presupuesto"... "Pues mire usted, no, por una simple razón: si tardan más de un mes en venir a hacerme un presupuesto, ¿cuánto coño van a tardar en hacer la obra entera? Mis nietos podrán disfrutar del piso, es evidente, algún día, pero a mí no me va a servir de nada, oiga".

Bueno, después de las risas que me eché con ese episodio surrealista, elegimos materiales, les damos una llave para que accedan sin problemas y lo dejamos todo en sus manos. Bueno, todo no, los pagos sí que los vamos haciendo puntualmente, faltaría más. Las empresas de reforma tienen algo de bancos, todo hay que decirlo :P

El segundo día de obra me llama el presidente de esta nuestra comunidad, y me dice, todo alterado, que el boss de la cuadrilla se ha enfrentado con nada menos que con su mujer. Mi primera reacción quizá es lógica (o no, ya me diréis): me pregunto qué habrá hecho la mujer, que hay cada vecino que... En fin, hablando con el buen hombre (me cae bien ese tipo), me cuenta que acaba de llegar del hospital, que le acaban de operar de un ojo y tal y que no está para asuntos de estos, que mire a ver que hago con los de la obra que como sigan así nos mete una queja al ayuntamiento que nos quedamo finos. Ni que decir tiene que tranquilizo al buen hombre, diciéndole que "esto lo arreglo yo con esta gente, no puede ser que nada más empezar nos metan en problemas con nuestros futuros vecinos, ¡faltaría más! Y ¿qué habían hecho? preguntaréis supongo. Pues nada, cosillas sin importancia: no limpiaban después de cada día lo que ensuciaban, no forraban el ascensor (que de subir materiales se rozaba y quedaba hecho una mierda) y no tenían cuidado con el ruido que hacían. Y encima se enfrentaban a los vecinos en plan chulo de barrio. Hablo urgentemente con la tía responsable de la reforma y le pongo las peras al cuarto: "sí, otras veces han hecho cosas parecidas, no es la primera vez, les pondré finos, no te preocupes, Alejandro". Vale, me medio tranquilizo, dejo pasar un tiempo y días después llamo al presi de la comunidad: ningún problema. Le comento que si hacen algo raro, que me llame urgentemente, que solucionaré lo que surja, que no se preocupe: gente maja, la verdad. Respiro aliviado. Entre tanto, Sonia alucinada, no es para menos: segundo día de obra y casi nos meten un puro con el ayuntamiento.

La obra más o menos fue bien hasta la primera semana de diciembre. Bueno, había días en que no se pasaban por el piso, a veces porque no les salía de la alcachofa de la ducha y a veces porque no tenían según que materiales. Eso sí, para el pago eran de lo más puntuales. Más de una vez pagamos sin que hubieran terminado el trabajo que se suponía debían hacer. Pero bueno, tenían excusas convincentes (a veces :P). En esa fecha faltaban detalles de la cocina y el baño sin terminar y parte del resto de la casa (detallitos en su mayoría). Como iban lentos, decidimos contratar a alguien para pintar, que nos igualó las paredes, pintó y lo dejó bonito muuuy bararito (chanchullete familiar). Y entretanto pasaba el tiempo y los de la reforma a verlas venir, a ver si se acaba sola (creo que alguno se leyó demasiadas veces el cuento en que unas hadas te hacen el trabajo por la noche mientras tú duermes :P).

Eso sí, cobrar querían cobrar, faltaría más. Con varias cosas por terminar, nos sueltan que quieren cobrar el final de la obra, que a ver cuando pagamos... encima la tía nos quiere dar las llaves, como diciendo "bueno, nosotros ya hemos acabado". Una mierda tía, te quedan los cristales de las dos puertas, varios zócalos, rematar los defectos de la obra que han quedado, varias cosas rotas, una ventana torcida,... y por supuesto no pensamos pagar el final de obra hasta no hayáis arreglado todo. Creo que la postura es lógica. Pues no, ellos querían cobrar. Me parece muy bien, pero si yo no trabajo no cobro, señora o señorita, así que si ustedes no trabajan, no cobran (eso pensamos, no se lo dijimos). A todo esto, nos salen con que en el presupuesto no habían puesto el lavavajillas, con lo que nos lo pretenden cobrar aparte (más de 700 euros). Nos reimos por no llorar :P

Llegados a este punto, se junta nuestra lógica previsión con su precaución. Es decir, no pagamos porque no han acabado y ellos no acaban por miedo a no cobrar. Mira que les dijimos: termináis y cobráis. Pues nada. Mes y pico sin tocar nada en el piso. Hasta que, cansados, hablamos con nuestra abogada, que por cierto es una crack. Le comentamos todo el temita y hacemos un escrito comentando que hemos pagado tantas pelas, falta esto por hacer y aquello por pagar y como en unos días no terminen los detalles damos por finalizada nuestra relación con ellos. Nos contestan que sus cuentas son otras, que falta por pagar lo que decimos más el lavavajillas, una parte de la instalación eléctrica y además el IVA. Creo que no me reí más porque no pude xDDDDD

La abogada es un crack, y no se reia porque debe permanecer seria en estos asuntos, sino... "Vamos a ver, no sé si usted lo sabe, y sino es algo que debería saber, señora: un presupuesto hecho a un particular, si no dice nada en contra, lleva IMPLÍCITO el IVA". La otra, que es una gritona consumada y encima gilipollas, se pone a discutir con ella. Nuestra crack la pone en su sitio e implícitamente cede en ese tema. Acordamos hablar más adelante, una vez que la abogada nos comente el resultado de la conversación (no sabía que estaba con ella en el despacho :P)

Dejamos pasar unos días y al ir al piso nos encontramos con una sorpresita: el lavavajillas ha desaparecido, dejando en su lugar un muñón de tubería. Se lo comentamos a la abogada, que se cabrea toa y llama a la tía. Por lo visto, se lo habían llevado en previsión de que no pagáramos. Vamos, como en el colegio: tú me haces esta, yo te hago esta, para quedar en paz. Con la diferencia de que la vida no es un patio de colegio, evidentemente. Abogada crack: "Verás, no sé si estás bien asesorada, sospecho que no, pero por si acaso te informo, lo que acabas de cometer es un robo, algunos vecinos os han visto, así que si no devolvéis el lavavajillas, mis clientes se verán obligados a presentar denuncia en comisaría, porque esto ya dejaría de ser civil y se convertiría en penal, tú verás". Pero la tía, tonta perdida, no se baja del burro, pero eso sí, viendo como está la cosa de peligrosa, se aviene a un acuerdo: irán dos días más tarde a instalar las dos últimas puertas con sus cristales, lo que faltaba, y pagaremos lo que creemos que les debemos, y se acabó.

La tía encima pregunta: "oye, el lavavajillas no lo podemos devolver, os lo tenéis que quedar, a ver qué coño vamos a hacer con él". La abogada crack responde (y este es uno de los episodios favoritos de esta trama policíaca): "tú lo has robado, pues ahora te lo confitas". Jamás había oido tan genial expresión, pero a partir de ahora, entrará en mi vocabulario como término cinco estrellas, os lo juro xDDD Además, la tía quería que pagáramos en la furgoneta antes de subir e instalar nada, la muy caradura, y volvió a preguntar por el IVA. La abogada se descogorciaba.

En fin, el viernes vinieron al piso, subieron las puertas, pagamos y se fueron. Aquí pax y después gloria. El piso es nuestro :)))) (bueno, del banco :P)

El anterior fin de semana lo pasamos en él limpiando, colocando y adecentando la cosa. Ha quedado de lujo, eso sí, hemos elegido muy bien los colores y las texturas, me gusta el ambiente acogedor que tiene, y eso que faltan dos habitaciones por amueblar, pero todo se andará. ¿Y el lavavajillas? pues lo conseguiremos más barato, y puede ser que subvencionado, a ver... pero no corre prisa xD

Lo fundamental ya está: el piso está listo, y ya estamos organizando a los amigos para inaugurarlo en breve tiempo. ¿Os animáis? :-)

martes, abril 12, 2005

Prueba de Amor

Hay gente que se cansa buscando pruebas de que su amorcito les quiere de veras. Comprueban que se acuerden de sus fechas señaladas, que les digan muchas veces "te quiero", "te necesito", "¡amor mío, cómo me pones, ojú!" y similares, que les inviten de vez en cuando a bailar, cenar o ir al cine, que se pongan celosos cuando procede (y a veces cuando no), que se fijen en si han cambiado de peinado, o que les echen un piropo si se cambian de vestido, se acicalan, que se queden mirándose el uno al otro porque sí, que la pasión llene sus vidas a ritmos regulares, que la actividad sexual sea como poco la debida, que estén por ellas o ellos, que se interesen por sus problemas o inquietudes,... etc.

Yo, la verdad, no tengo que cansarme demasiado en hacer esa "lista de la compra". Sólo tengo que echar una ojeada a la factura del móvil de mi novia, y comprobar las veces que me llama al mes por teléfono. El pasado mes de febrero fueron (¡tacháaannn!) un total de ¡70 veces justas!. 70 veces en que mi amorcico me llamó para interesarse por mí (¡a más de dos veces por día!). O me quiere mucho o sufre de verborrea (sólo conmigo). En fin, que estoy seguro de que mi cariñio me quiere tela. Lo que me preocupa de verdad es la disparidad de músculo entre sus brazos, porque como todo el mundo, sólo descuelga el teléfono con uno de los dos. Y eso que no cuento las veces que me llama al curro, que sino las estadísticas se dispararían. En fin, bonita Prueba de Amor xD

¿Vosotros qué tal vais de llamadas del amorcico? :-)

lunes, abril 11, 2005

Knopfler en Barcelona

Ya he subido las Fotos del Concierto de Knopfler en Barcelona


Por fin me he animado a escribir una crónica del concierto del pasado jueves, en el que Mark Knopfler y su banda demostraron toda la música que tienen dentro. Las entradas me las regaló mi novia, Sorsha, por nuestro aniversario, allá por diciembre. Había tenido antes ocasión de conseguir unas magníficas entradas a pie de pista, en inmejorables localidades, pero como andábamos algo escasos de eurillos, decidí comerme las ganas que tenía de ver ar Carvo y tener esos indispensables euros en el bolsillo (hipoteca manda): al fin y al cabo una cosa sólo era una noche, y con la pasta de las entradas teníamos para unas cuantas noches de salidas. Mi encantadora y magnífica novia tomó nota del rechinar de mis dientes y por nuestro aniversario va y se me planta con dos entradas para ver al Maestro (yo le regalé una bonita pulsera en acero y oro). No son a pie de pista, pero francamente, me saben mucho mejor que las otras, qué os voy a contar :P

Desde ese día mantenía unas ganas horribles de ver a Knopfler, eso sí, pensando todo el rato: "no es el mismo, tío, hace años que cambió, no esperes algo grande, no tomes nota de las ausencias, simplemente disfruta con lo que veas". Vamos, me preparaba mentalmente para no decepcionarme. Llegó el mismo jueves y aún no había tomado conciencia de lo que iba a hacer... es más, ni siquiera había pedido una hora libre en el curro para llegar bien al Palau Sant Jordi. Supongo que fue por nerviosismo: cualquiera que viva cerca de Barcelona sabe que, si ha de entrar en la ciudad en coche, ha de tener la lógica previsión de acudir con bastante tiempo de antelación, pues los accesos a según que horas son horribles. Además, no sabía el aforo de la mitad del palau que habilitaron, pero al menos me esperaba a 7.000 personas. Por otra parte, tampoco queríamos aparcar en el St. Jordi, ya que habíamos oído que los días de concierto hay algunos manguis que se dedican a abrir coches. Resolvimos pues aparcar por debajo de Montjuic, más o menos en la zona donde un amigo común tiene un restaurante. Y claro, para no llegar tarde al concierto (empezaba a las 21:30), resolvimos que tenía que salir una hora antes del curro para no tener problemas, es decir, a las 19:00.

Llegamos sin muchos problemas a Barcelona, y a las 19:30 ya estábamos bien aparcaditos en la zona que comento, y más o menos a las ocho menos cuarto en el Palau, al que entramos más que nada porque nuestras localidades eran de asiento, y al menos, ya que por nuestro exceso de precaución teníamos que esperar casi dos horas, al menos que estuviéramos sentaditos. Nos dió tiempo a hacer de todo... incluso fotos, por supuesto, ir un rato al bar a pedir la cena y algo de picar (menudo clavón) y cotillear un poco por el Palau. De paso le enseñé a Sorsha el lugar donde podríamos habernos sentado de haber tenido pelas, la zona que tenía cubierta Spanish City (una lista de correo sobre Knopfler de la que soy parte): en todo el concierto fueron los que más animaron, sobre todo haciendo la ola.

Al poco de empezar el concierto me llama el amigo Herumir, que también había acudido con un coleguilla (y con su novia la grabadora, pedazo piratónnn xD), le comento donde estamos sentados y se viene un rato a hablar. Debió maldecirme muy mucho, ya que al poco le comento: "¿ves esos tíos que están ahí sentados? Son los de Spanish City... atento que creo que cuando el Knopfles toque Walk of Life tirarán papelitos de cofetti." Herumir casi me mata: mira que me había dicho: "Quiero ir al concierto virgen, tío, que nadie me diga nada del setlist, no quiero saber que va a tocar". Eso me lo dijo después de haberle soplado que iba a tocar Telegraph Road, así que imaginad. Creo que no me estranguló allí mismo porque sabía que si lo hacía le detendrían y no podría ver el concierto... salvado :PP

Después de que la Sorri se fuera a su asiento (muy cerca de un tío de Sorsha), me entra aún más nerviosismo (no faltaba nada). Justo antes de empezar eché un vistazo al palau y pensé: “seguro que hay al menos 8.000 personas aquí dentro”. Pues me quedé corto: según la organización, 13.000 personas estuvimos allí para animar ar Carvo. Hay que decir que Knopfler llegó con cierto retraso al escenario, lo que aumentó mis ya de por si acelerados nervios. Antes de eso, algún que otro asistente había subido al escenario, y el personal se dedicó a animarles como si del mismo Knopfler se tratase, así que imaginad el atronador grito que dió el Palau cuando se plantó ante nosotros. Por supuesto, no me quedé atrás, como podéis imaginar. Junto a Knopfler estaban Guy Fletcher (teclados), Richard Bennett (guitarra), Matt Rollings (teclados y acordeón), Glenn Worf (bajo) y Danny Cummings (batería). Rápidamente los músicos tomaron posesión de sus puestos de combate y empezaron a tocar, sin dejar que nos hiciéramos a la idea, directamente. Knopfler comenzó algo espeso, todo hay que decirlo... supongo que uno ha de calentar un poquito antes de dar lo mejor de si mismo.

La tralla comenzó con Why aye man, en la que le noté un poco espesito, incluso el resto de músicos alargaban la cosa para que él entrara al trapo. Más de una vez recuerdo que miró hacia atrás como esperando algo, o comentando algo. Yo al menos me quedé algo sorprendido de ese principio algo vago, pero enseguida comprendí que no podía esperar que fuera Knopfler desde un principio. “Tranquilo, ya se animará, es normal”. La siguiente que tocaron fue Walk of life, y claro, cuando a la gente le tocan la fibra Dire Straits, la gente responde. En esa canción aún le noté algo espesito y lento en la digitalización, pero claro, eso se solapa con la melodía en sí y los gritos de atronadores fans pidiendo guerra, así que no importó mucho. Aún así me gustó, más que nada porque me recordó tiempos mejores que este hombre aún tiene dentro de sí.

El setlist ya se desplegaba ante nosotros, y tal y como me habían comentado los de Madrid y Zaragoza, el repertorio era casi exclusivo de Dire Straits. Al walk le siguieron Romeo and Juliet y el inconmensurable Sultans of swing, que esperaba y temía al mismo tiempo (“¡Que no decepcione, que no decepcione!”). Ahí el respetable se arrodilló ante Knopfler y su strato. Porque este tío, pese a los 13 años de distancia que nos separa de su emblemático grupo, sigue en su onda. Él es Dire Straits. Pedazo toque del sultans: hay que decir que lo clavó sin apenas esfuerzo, fue impresionante, su guitarra se basta sola para llenar todo el auditorio. Reconozco que ahí ya se disiparon todas mis dudas precedentes: “¡Más, quiero más, EXIJO más!”

Y tuve más, mucho más. Además de las que comento, tocó Done with Bonaparte y Song for Sonny Liston muy bien, se notaba que ya había entrado en calor y todo fluía como debía. El calor del público, sobre todo en el repertorio Dire, le animaba a seguir hacia delante. Hasta le dio por imbuirse del espíritu del blues en alguna canción, acompañado por el contrabajo y por Danny Cummings, con un ritmo con mucho acierto. Hasta se permitió el lujo de tomarse un café mientras tocaba con su segundo guitarrista, con lo que imbuía a la escena de cierto intimismo que me gustó. Después, tocó el Speedway to Nazareth, con una explosividad inédita hasta ahora –una de las mejores canciones que ha hecho en mi opinión-, y Rüdiger, una canción intimista y de ritmo complicado que me gusta muchísimo y que Knopfler tocó a las mil maravillas. Apenas se metió con Shangri-la (sólo un par de canciones), y eso que se supone que venía a presentar su último disco, pero poco o nada me importó: iba a ver a Knopfler, no a su disco.

Pronto llegó el momento cumbre de la noche para mí: el Telegraph Road. Esta, por varias razones es mi canción favorita de los Dire Straits. Primero, porque fue la primera que escuché (gracias una vez más a Jose), y segundo por ese aire de melancolía, tristeza y al mismo tiempo la fuerza y la tormenta eléctrica que estallan en la cara del oyente al final. Y Knopfler la clavó. Un tío que ha estado en los tres conciertos de España de la gira 2005 ha comentado que la versión de esta canción de Barcelona fue la mejor de las tres. No lo sé, pero lo que sí puedo asegurar es que a mí me llegó al alma y Markitos supo dar lo mejor de sí. Además, resultó ser la presentación del festival de Dire Straits del final, con exitazos de toda la vida.

Knopfler fue un poco cabrito, hay que comentarlo. El tío hizo un amago de “hemos acabado, hasta otra, tíos, ya nos veremos”, y sin aviso se largó junto con sus músicos. Sorsha comentó más tarde que seguro que fue a cambiarse y a beber algo (de hecho apareció con otra camisa), pero a mí me dio el susto. La gente (yo incluido) empezamos a jalear, a aplaudir, silbar y gritar, queriendo más. Y aparecieron de nuevo al poco, con Brothers in Arms. Imaginad un montón de teléfonos móviles encendidos con sus pantallitas y multitud de mecheros encendidos mientras Knopfler toca esta mítica canción, que habla de paz y concordia. Impresionante, sobre todo por como la tocó, me emocionó, la canté enterita, igual que varias que tocó, y la gente siguiendo también parte de las estrofas. Memorable, de verdad. Siguió atacando al repertorio Dire Straits con Money for Nothing (clavado) y So far Away, para terminar (¡Oh, bendito sea!) con Stargazer y… prepárense… ¡¡Going Home!!, con lo que dió por terminado el concierto (entre un aplauso brutal que duró varios minutos), un ambiente de lujo.

En fin, ha sido realmente impresionante, y aunque eché de menos otras canciones, lo que tocó me llegó al alma y reafirmó mi fe en Er Carvo. Da igual que saque discos normalmente descafeinados (aunque el Sangría está muy bien), da igual que no veamos campañas mediáticas anunciando sus discos. Da lo mismo. Knopfler sigue siendo él, en estado puro, y nosotros estamos ahí para adorarle. No pares nunca :)





P.D.: Tengo fotos y pequeños vídeos que ya os enseñaré, no os preocupéis :)

miércoles, abril 06, 2005

Mark Knopfler

No puedo creer que no se me ocurriera comentar aquí algo tan importante como esto. Creo que desde la Mereth estoy algo p'allá, sino no alcanzo a entenderlo. Bueno, vamos al lío: mañana jueves, en el Palau Sant Jordi, toca mi ídolo musical Mark Knopfler. Sí, el líder de los desaparecidos Dire Straits... los de mi quinta muy probablemente los conoceréis de sobra. Sonia compró entradas hace meses para verle (me las regaló por nuestro aniversario - pedazo sorpresa), así que allí estaremos nosotros cámara en mano disfrutando como enanos.

Hace ya años que este hombre inició su carrera en solitario con álbumes (normalmente) de calidad, aunque exentos de la chispa que le caracterizó cuando estaba con Dire Straits. Su carrera desde entonces inició un peligroso declive, coqueteando últimamente con un abismo del que se empeña en no huir. Este tío es buenísimo, y lo pueden atestiguar los que asistieron a los conciertos de Zaragoza y Madrid de hace pocas fechas, pero se empeña en ser mediocre muchas veces. No parece que se esfuerce... supongo que quien ha ganado pelas y prestigio siente más debe hacer cosas que le motiven y le hagan disfrutar. Si el resto del mundo no está de acuerdo, es su problema. Entiendo su postura, pero preferiría que volviera a ser lo que fue...

Sus fans más acérrimos seguiremos siéndolo hasta el final, aunque a todos nos gustaría conservar algo más de recuerdo que sus fantásticos discos con Dire Straits, sus directos y alguno de sus trabajos en solitario. Muchos querríamos que volviera por sus antiguos fueros, y montase un grupo similar al que tenía montado con DS, y siguiera dando caña con la música que tiene dentro, y no con las cosas descafeinadas que suele hacer ahora.

Al menos es una alegría que Danny Cummings sea el batera en este concierto (no tengo nada contra Chad Cromwell, pero un histórico de DS nunca viene mal xD), y que varios de sus grandes éxitos tengan cabida mañana jueves, en especial el Telegraph Road, la primera canción que escuché de los Dire Straits (siempre estaré agradecido a mi amigo Jose por "presentármelos") y mi favorita de siempre. Por lo visto en Zaragoza y Madrid, Mark Knopfler ha bordado esta canción. No puedo esperar hasta mañana :-))

Para los fans como yo de Mark Knopfler y Dire Straits, os recomiendo una dirección indispensable: Spanish City, donde tendréis las últimas noticias de Mark. Y de paso, podréis leer el Diario de la Gira 2005 de Guy Fletcher (teclista legendario de DS) traducido al castellano.

martes, marzo 29, 2005

Vuelta de la Mereth

Estoy cansado. Bueno, cansado es poco, más bien me encuentro agotado. Eso sí, extrañamente con las pilas cargadas y el ánimo más subido de los últimos meses. Han sido cuatro días enteritos de Mereth, y entre organizar, velar que todo salga bien, los viajes, las preocupaciones y sobre todo la JUERGA, ya no sé ni qué viento me da, sinceramente.

Ahora mismo estoy en el curre (afortunadamente estoy en el tiempo de descanso), y los clientes han tenido la poca decencia de hacer acto de presencia pidiendo nóminas, seguros sociales, etc. Ni siquera sé si se fueron de vacaciones, pero vamos, podrían dejar una horita o dos a los currantes para aclimatarnos otra vez. Pero no, a las nueve y media en punto el primer aluvión de llamadas. En fin, la gente a veces no se da cuenta de que al otro lado hay personas :P

Físicamente estoy trabajando (de hecho no he parado) pero mentalmente estoy aún en Talavera of the Queen con el corto o el rol, o hablando con Skualo y la Chofi en las juergas nocturnas. Como siempre echo mucho de menos a todos... mucho mucho. Os quiero una jartá, no lo sabéis bien. Nos vemos cada bastante tiempo físicamente, aunque todos los días en el IRC, y para mí muchos de vosotros sois como parte de la familia. Me alegro de que, aunque haya sido por unos días, hayáis podido desconectar de las preocupaciones diarias (como yo lo he hecho). Necesitaba muuuucho esta mereth, y no me ha defraudado. Un besico muy grande a todos los que fuísteis (a alguno una colleja o una patatí en los webíns xD).

Ays... quiero que me toque la lotería. No es para estar todo el día de crucero, ni comprándome coches, figuritas de Sideshow o libros raros de Tolkien. No. Sólo para pagar la hipoteca y poder hacer una mereth al mes. Sólo para veros. Besicos múltiples y abrazos fuertes a:

Mithdriel, Drixita, Kikaaa, Dúnadan, Gatsu, Galadwen Baggins, Valakirka, Nura de Mithlond, Meliam, Halobrad, Záresh, Elf-moon, Gurthsil, Berúthiel, Liran, Krasnaya, Durin, Carina Undomiel, Ángel, Señor de Linde Sûl, Mogurich, Inanna, MacFox, Anha, Ulmo, Edareth, Laurana Majere, Elanor Gamyi, Eewak, Isil, Saki, Panjín, Joyadelnilo, Sasskya, Arcangel Nebula, Mormeguil, Negro, Perea, Catwise, Lauiz, Skualo, LúthienS, Sorsha, Khilme, Vicente, Täriandis y Glîngalenwen.

En agosto habrá otra, y quizá nos hagamos alguna escapadita a Sevilla dentro de no mucho, pero la sensación de pérdida no me la quita nadie.

Quizá estoy dando una falsa impresión de tristeza. Estoy muy contento por todo lo que hemos compartido, y me apena no tenerles ya hasta agosto, pero lo vivido estos días permanecerá en mí mucho, mucho tiempo. E imagino que en unos días esta sensación transitoria de pérdida se habrá atenuado. La verdad es que nos ocurre a todos los que vamos. En fin... hasta luego y esperad fotos en la web de la Mereth Faer Alag.

martes, marzo 22, 2005

Encerrados

Hoy me ha ocurrido una cosa por primera vez en la vida. Volvía con mi novia de nuestro piso a donde vivimos, y dejamos el coche en el parking, con algunas cosas que mañana llevaremos a la Mereth. Cogemos para subir a la calle el ascensor y empiezo a oler a chamusquina (literalmente).

El ascensor se para... cosa más rara, oyes. Le damos otra vez al botón y oimos un "tump", pero nada, no se mueve. Volvemos a picar y nada, sin ningún resultado: ¡¡¡Encerrados!!!... ¡joder, lo que no nos pase antes de una mereth no nos pasa nunca! Empezamos con las bromitas, que si pasaríamos semana santa allí, que si "jajaja", que si "jijiji", que si falta esto por hacer, que si falta aquello, que si se van a reir en la mereth sin actividades ni nada... vamos, hasta se me ocurrió la feliz idea de enrollarnos allí mismo para no perder tiempo y esas cosas (todo muy práctico, por supuesto, no había nada de lujuria xDD)

Pero claro, tuvimos que empezar a ponernos serios, lo que implica aporrear indiscriminadamente el botón de alarma, una y otra vez, sin piedad, hasta que una buena vecina (qué bien me cae, por dios) que además resultó ser la jefa de la escalera, bajó con la llave del ascensor. Después de unas pruebas la utilizó, lo abrió, y nosotros abrimos desde dentro las compuertas, dejando libre un huequito, por el que nos deslizamos y conseguimos abandonar el cubículo ¡por fin libres!

En fin, esto ya engorda el tópico. Siempre que vamos a una mereth, en las fechas precedentes nos ocurre algo curioso... menos mal que sólo fueron unos 20 minutos. Lo malo es que no me dió tiempo de convencer a la novia para enrollarnos ahí... para la próxima vez :-)

Incompetentes

Y que dure, y que dure, añado. Hoy en el currele era el tema de conversación estrella: en la calle de al lado, unos garrulos, porque no se les puede denominar de otro modo, intentaron robar un bar. Y digo intentaron porque nada se llevaron. Es que, con perdón, hay que ser incompetente.

Primero, los muy garrulos eligen una hora realmente propicia: las 00:30. Por supuesto, propicia para que les pillen, porque leñe, por esa calle a esas horas aún pasa gente, y muchos vecinos están despiertos.

Segundo, los muy garrulos van y se deciden por un método curioso para abrir la persiana que protege la entrada del bar: cortan a saco la persiana, que por supuesto estaba cerrada, y nada más completar la operación el trozo libre se dirige cual obús hacia la parte superior, lo que provoca un estruendo ensordecedor, que por supuesto, oyen los vecinos.

Tercero, los muy garrulos una vez dentro se ponen a destrozar a leñazo limpio las máquinas de juego, con lo que el estruendo anterior continúa, y se despiertan varios vecinos (aparte tenemos a los que a esas horas seguían viendo la tele).

¿El resultado? Nada robaron porque el vecino, que estaba ya de vacaciones en Salamanca, había tenido la lógica y sensata precaución de vaciar las máquinas antes de irse. La entrada está cerrada ya, gracias a un apaño que entre un amigo del dueño del bar y un cerrajero hicieron esa misma noche, así que el bar no corre peligro.

Pero lo bueno es que los de la poli encima acudieron enseguida alertados por mi compañera de curro, que estaba viendo la tele en ese momento, y se cruzaron con los garrulos, que asustados por el ruido que inocentemente habían provocado, salieron como alma que lleva el diablo. Ignoramos si les atraparon, pero se pusieron a perseguirles, y seguro que les pillaron la matrícula.

En fin, un intento de robo inteligentísimo. Se nota que estos vieron Ocean´s Eleven... vamos, una planificasión der copón xDD A ver, no quiero dar ideas, pero si estás apunto de entrar en Semana Santa, intenta robar el viernes, que todo el mundo está fuera, y así al menos nadie avisará a la pasma cuando tú provoques un escándalo del quince. Precausión, querido mangui...

En fin, que todos los ladrones sigan así de inteligentes. Yo de ellos haría un cursillo por correspondencia... o directamente cambiaría de hobby: el maquetismo es bastante más agradecido :-)

lunes, marzo 21, 2005

Fiesta

Tengo ganas de marcha. Sí, así como suena: me va el cashondeo, ¡qué le vamos a hacer! Este sábado montamos un pequeño sarao con unas amigas en nuestra casa. Quedamos después de comer, ya que teníamos que preparar algunas cosas de la Mereth Faer Alag, que ya se aproxima, y había que decidir unas cuantas cosas. No diré exactamente lo que hicimos porque esto lo leen algunos de los que van a ir y (lo siento) queremos preservar la sorpresa (muahahhaa, ¡sufrid!, en el fondo sabéis que lo hacemos por vuestro bien, MUY en el fondo xD).

Lo pasamos realmente bien, y perfilamos algunas cosas. Aún nos queda trabajo, pero está muy avanzado. Organizar algo es complicado, puesto que tienes que sacar tiempo de las piedras (es más, a veces tengo hasta que robar tiempo del curre para terminar las cosas), pero una vez allí el trabajo compensa. Eso creo yo, no sé qué opinarán los que nos ayudan xD

Pero todo esto trae consigo un lógico y curioso efecto colateral. Actúa igual que una enfermedad latente. Sabes que tienes el virus, que vive en lo más profundo de tu riego sanguíneo, que en cualquier momento puede manifestarse e invadir todo tu cuerpo, inflamándolo de fiebre. En nuestro caso es el Virus Mereth (esa cara se te queda cuando estás en fase terminal). Es agresivo, y hasta que no consume todo tu cuerpo no te deja en paz. Llevo ya dos semanas con ganas de fiesta. El virus, que estaba latente, se ha manifestado. Estoy perdido.

No me ocurre sólamente a mí, es evidente... nos pasa a todos los que solemos ir. Basta oir la palabra Mereth para que nos pongamos nostálgicos y nos salgan lagrimones: "¡Quiero ir, quiero ir, que llegue yaaaa!". Pues bien, en mi caso, y a estas alturas (el jueves salimos para Talavera en coche) el virus casi ha tomado posesión de mí, y el sábado fue un reflejo evidente de la evolución del cuadro clínico de un servidor. Encima, las que venían a pasar la tarde estaban igual o peor, lo cual no ayuda precisamente a mi curación. No me entendáis mal, ni puñetera gana tengo de curarme, pero preferiría que la fiebre bajase un poco: no puedo pensar en otra cosa :-P

Menos mal que al lado tengo gente tan loca como yo, sino ya estaría internado en un frenopático (y con toda la razón). Creo que cuando estamos juntos desvariamos más aún, si eso es posible, aunque la volatilidad mental trae consigo un maravilloso efecto: la creatividad se dispara hasta límites realmente increíbles, lo cual contribuye a construir un espacio libre de intercambio de ideas, y realmente fructífero.

Me salva el hecho de estar aún organizando cosas, de manera que internamente suspiro por un poco de tiempo más antes de llegar (mi subconsciente, como ya dije alguna que otra vez, es más inteligente que yo), pero no creáis que ayuda mucho. ¡¡Quiero Fiesta!!.

Después, lo veo venir... una vez allí la enfermedad alcanzará su punto más álgido, hasta que una vez en casa, tenga que descansar toda una semana para reponerme. Es lo que suele pasar. Pero eso sí, con las pilas absolutamente cargadas. Si es que las Mereth son la repanocha... xD

Eso sí, esta vez tengo pensado llevar un diario de la mereth, que escribiré cada día, de este modo quedará reflejado todo lo que hacemos. No os preocupéis, aparte de en la página que tengo dedicada a El Señor de los Anillos y Tolkien, también pondré muchas cosas aquí, para que quienes leen el blog y no estén metidos en este asunto sepan de que van la historia. Bueno, realmente no sé a cuántos de los que leen esta pequeña bitácora le interesan estas cosas, pero da igual, es parte de mí y corresponde ponerlo aquí :-)

En fin... ¡¡¡Fiestaaaaaa!!!

viernes, marzo 11, 2005

Pse

Es algo que no me suele pasar muy amenudo, pero hoy es uno de esos días. No ha sido algo deliberado, pero hoy me he levantado con la típica actitud de "me importa todo una higa". No he pasado una buena noche, a veces que otra persona haga el gilipollas te llega a lo más hondo y te cabreas. Pero ni siquiera sé si eso ha tenido algo que ver. Son las 11:00 de la mañana y sigo igual, vamos, que me importa todo una mierdecilla de loro. Que si el curro, que si las páginas, que si los demás... no me motivo con nada, estoy pasando la mañana cual espectador, en una suerte de parón helado.

Normalmente me apasiono con las cosas, lucho y venzo o me derrotan, pero siempre me debato con fuerza. O suelo hacerlo. Sin embargo hoy, esta apatía que me vacía apenas me ha dejado escribir en el blog. Es más, me ha llegado un paquetito importante del otro lado del mundo que tenía muchas ganas de recibir y sigo igual, como si me hubiese llegado el recibo de la hipoteca del mes.

Últimamente paso a veces por alguno de estos días. Se debe, seguramente, a mi situación personal, entre Pinto y Valdemoro, enmedio de ninguna parte, en tierra ajena y controlada por los sioux. Y no puedo moverme. Encima, si quien tiene que ser tu aliado resulta convertirse a ratos en tu enemigo... pues vamos, cualquier día de estos estallo y hago "lo que me sale de ahí". Y a la mierda todo.

Supongo que mi subconsciente es más inteligente que yo y me dice: "chaval, presiento que vas a mandarlo todo al quinto carajo, y es demasiado importante para perder todo lo que tienes, ya me encargo yo de ponerte cara de besugo, bajarte la adrenalina y convertirte en un vegetal andante". Y así estoy, dominado por mi subconsciente. Eso sí, espero que cuando despierte esté mejor de ánimos. Porque encima mañana me espera algo que no quiero hacer. No sé si despertar hasta el sábado por la tarde, para dar a mi parte consciente un entorno favorable... temo que estalle y lo mande todo al peo.

En fin... a ver como va todo. A todo esto... apático y escribo más que nunca en el blog... Esto es raro, muy raro :-P

miércoles, marzo 09, 2005

Pito Pequeño

Vale, España no tiene el poderío militar de los Estados Unidos, ni sus habitantes, ni su superficie... pero de ahí a considerar que los españoles tenemos el pito irremediablamente pequeño ¡MEDIA UN ABISMO!. Vale, mi pito no es precisamente como el de Nacho Vidal (para mí que se lo estira todos los días, ya le veo puesto cabeza abajo con una pesa en el pito, para que la gravedad le ayude) pero se defiente muy bien.

No sé que fiebre les ha dado, la verdad... me tienen frito. Desde hace semanas no hago más que recibir correos con jugosas ofertas de alargamiento de pene. Que yo sepa no ha venido ningún inspector a calibrar el tamaño de mi cosa, a no ser que por la noche se cuelen como los Reyes Magos en las casas y levanten los gallumbos al personal para medir los instrumentos sexuales de los machos ibéricos. Además, los encargados de tan desagradecida labor seguro que son chicas, porque todo les debe parecer poco... no es solo a mi parece: últimamente hay una avalancha de ese tipo de correos (esta palabra, dicha aquí y ahora SÓLO TIENE UN SENTIDO, ¿vale?).

Vale, todos los tíos queremos un pito más grande, nos da igual el tamaño que tengamos de serie. Y además estamos absolutamente convencidos de que esto nos garantizaría una actividad sexual mayor, ya que las tías se volverían locas por nuestra herramienta mostruosa. Sobre la veracidad de esto habría que preguntar a las chicas, claro, seguro que ellas tienen opiniones contrapuestas, pero digamos que a nosotros no nos importa mucho: burro grande ande o no ande.

Y los americanos, parece que conscientes de esto, se han planteado la mayor operación de márketing de la historia: ¡todo el mundo a aumentarse el pito! Pues no me da la gana, oiga, mi novia aún no se ha quejado. Y cuando lo haga ya me cambiaré de novia, que no se preocupen los de los Estados Juntitos: ¡Mi cosita no me la toca nadie!